viernes, 15 de febrero de 2013

Siempre hay un "Es demasiado pronto"

            SIEMPRE HAY UN "ES DEMASIADO PRONTO"

La vida no te espera sentada. Diez años pasan en un abrir y cerrar de ojos, y para cuando te quieres dar cuenta tu existencia ha pasado en un suspiro, sin haber cumplido todos los alocados sueños de juventud, o haber alcanzado las metas más serias de tu vida entera. Cuando eres joven, es demasiado pronto para alzar el vuelo y atrapar todas las estrellas con tus manos. Sin embargo, cuando eres mayor, es demasiado tarde para cumplir todos aquellos estúpidos sueños de adolescente hormonada. La vida es demasiado corta para no ser quien eres, y no te da la oportunidad de pensarte las cosas dos veces. No, nada de eso, lo que tienes que hacer es lanzarte a la piscina sin saber si está llena o vacía, arriesgarte a tomar una decisión básicamente por instinto, sin saber qué consecuencias traerá consigo, sin saber si es el camino que debes seguir, el adecuado para ti. A pesar de ser conscientes de que esta vida puede eclipsarse en cualquier momento, tendemos a engañarnos entre nosotros, convenciéndonos de que lo primero siempre deben ser los buenos modales y una correcta educación, pero ¿de qué puede servirnos eso al final de nuestra era, cuando queramos refugiarnos en aquello momentos felices, locos, apasionados y verdaderos?En esencia, de lo que se trata es de una carrera a contrarreloj en la que ir a contracorriente. Equivocarnos y tropezar una y otra vez con la misma piedra es aprender la lección más importante de nuestras vidas. Un juego sin control es lo que piden a gritos nuestras almas para poder liberarse de las pesadas cadenas con las que nosotros mismos las cargamos.¿Quién sabe qué pasará el día de mañana? Nos empeñamos en hacer infinitos planes, de los que unos llevamos a cabo y otros no. Ocupamos nuestra mente pensando en los acontecimientos futuros, pero ¿qué pasa con el día a día, con el inminente presente? Lo malgastamos inútilmente, sin llegar a disfrutar el momento, ignorando que en el instante menos pensado podemos marcharnos de este mundo sin dejar huella, dejando en él abandonado todos los sueños sin realizar, posponiéndolos siempre para lo último, tan sólo habiendo mordido su anzuelo.No nos dejemos influir por las tendencias de la época, vivamos cada momento como si fuera el último, haciendo tonterías como tontos, que más tarde podremos contar como increíbles anécdotas. La vida es tan solo un suspiro, en la que debemos evitar todos los "es demasiado pronto", y salir corriendo detrás de cada sueño que se nos cruce en el camino.

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